No declarar correctamente las operaciones con criptomonedas puede conllevar consecuencias económicas relevantes. En este artículo repasamos el régimen sancionador aplicable en España, tanto por no declarar ganancias patrimoniales como por incumplir obligaciones informativas específicas como el Modelo 721.
Aviso legal: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento de un profesional fiscal para tu caso concreto. El régimen sancionador puede matizarse con el tiempo (como ha ocurrido con obligaciones similares tras pronunciamientos judiciales), por lo que conviene verificar la normativa vigente en cada momento.
Dos tipos de incumplimiento con consecuencias distintas
Es importante distinguir entre dos escenarios que generan sanciones de naturaleza diferente:
- No declarar ganancias patrimoniales o rendimientos obtenidos con criptomonedas en el IRPF (dejar de pagar el impuesto que corresponde).
- No presentar obligaciones meramente informativas, como el Modelo 721, aunque no exista ninguna ganancia pendiente de tributar.
Sanciones por no declarar ganancias patrimoniales en el IRPF
Si Hacienda detecta que no has declarado ganancias patrimoniales o rendimientos derivados de tus operaciones con criptomonedas, te enfrentas al régimen sancionador general del IRPF por dejar de ingresar la deuda tributaria correspondiente. Este régimen contempla, de forma orientativa:
- Recargos por presentación fuera de plazo si regularizas tu situación de forma voluntaria antes de que Hacienda te requiera, que suelen ser más moderados cuanto antes se regularice la situación.
- Sanciones por infracción tributaria si Hacienda detecta el incumplimiento mediante sus propios procedimientos de comprobación, que pueden calificarse como leves, graves o muy graves según la cuantía dejada de ingresar y si existió ocultación de datos, con porcentajes de sanción que se calculan sobre la cuota dejada de ingresar.
- Intereses de demora sobre el importe no ingresado en su momento, que se acumulan desde la fecha en que debió pagarse hasta la regularización.
Sanciones por no presentar el Modelo 721
El incumplimiento de esta obligación meramente informativa (sin que exista necesariamente cuota tributaria pendiente) también puede conllevar sanciones económicas específicas, independientemente de que hayas pagado correctamente el impuesto sobre las ganancias que sí hayas obtenido. El régimen sancionador de esta obligación informativa ha sido objeto de importantes matizaciones normativas en los últimos años, en parte por la influencia de sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre el régimen sancionador de la obligación equivalente para otros bienes en el extranjero (Modelo 720), que fue considerado desproporcionado en su versión original. Por este motivo, es especialmente recomendable verificar el marco sancionador actualizado antes de asumir cualquier consecuencia concreta.
La importancia de la regularización voluntaria
En la práctica fiscal general, presentar una declaración complementaria o extemporánea de forma voluntaria (antes de que Hacienda inicie cualquier procedimiento de comprobación) suele conllevar consecuencias económicas considerablemente más moderadas que si es la propia Administración quien detecta el incumplimiento mediante sus procedimientos de control. Si detectas que no has declarado correctamente operaciones de ejercicios anteriores, regularizar cuanto antes es, en términos generales, la opción que minimiza el coste económico final.
¿Cómo detecta Hacienda las operaciones con criptomonedas no declaradas?
Como explicamos en nuestro artículo sobre exchanges que informan a Hacienda, la tendencia regulatoria europea (MiCA, DAC8) está incrementando progresivamente la cantidad de información que las autoridades fiscales reciben directamente de los exchanges regulados. Además, Hacienda dispone de otros mecanismos de cruce de información (movimientos bancarios significativos, requerimientos específicos a plataformas) que pueden poner de manifiesto operaciones no declaradas correctamente.
Prescripción: ¿hasta cuándo puede reclamar Hacienda?
Con carácter general, el plazo de prescripción de las obligaciones tributarias en España es de 4 años, contados desde la finalización del plazo voluntario de declaración del ejercicio correspondiente. Transcurrido este plazo sin que Hacienda haya iniciado actuaciones, la deuda tributaria (y la posible sanción asociada) prescribe. Sin embargo, este plazo no debe interpretarse como una estrategia de «esperar a que prescriba», ya que ciertas actuaciones de la Administración pueden interrumpir el cómputo de la prescripción.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si Hacienda detecta que no declaré ganancias de criptomonedas de hace 2 años?
Podrías enfrentarte a la regularización de la cuota no ingresada, más intereses de demora y, en su caso, una sanción según la gravedad del incumplimiento detectado.
¿Es mejor regularizar voluntariamente antes de que Hacienda me requiera?
Sí, en términos generales, una regularización voluntaria mediante declaración complementaria suele conllevar consecuencias económicas más moderadas que si es la Administración quien detecta el incumplimiento.
¿Prescriben las deudas por no declarar criptomonedas?
Sí, con carácter general a los 4 años desde el fin del plazo voluntario de declaración, aunque ciertas actuaciones administrativas pueden interrumpir este plazo.
Conclusión
No declarar correctamente las operaciones con criptomonedas puede conllevar consecuencias económicas significativas, tanto por la cuota dejada de ingresar como por el incumplimiento de obligaciones meramente informativas como el Modelo 721. Con una tendencia regulatoria que aumenta progresivamente la información que Hacienda recibe directamente de los exchanges, la opción más prudente es declarar correctamente desde el principio o, si detectas errores de ejercicios anteriores, regularizar tu situación de forma voluntaria cuanto antes.
Próximamente en esta serie: fiscalidad de los airdrops y otras recompensas cripto.