El staking se ha convertido en una de las formas más populares de generar rendimientos pasivos con criptomonedas, especialmente desde que Ethereum migró a un modelo de consenso basado en esta tecnología. Pero su fiscalidad genera bastantes dudas entre los inversores españoles. En este artículo la explicamos en detalle.
Aviso legal: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento de un profesional fiscal para tu caso concreto.
¿Qué es el staking, en términos sencillos?
El staking consiste en bloquear una cantidad de criptomonedas para participar en la validación de transacciones de una red blockchain (el llamado consenso «proof of stake»), recibiendo a cambio nuevas criptomonedas como recompensa. Puede hacerse directamente (staking nativo) o a través de un exchange que ofrece este servicio a sus usuarios de forma simplificada.
Calificación fiscal del staking: rendimiento del capital mobiliario
Hacienda considera las recompensas obtenidas por staking como rendimientos del capital mobiliario, de forma similar a como se tratan los intereses de un depósito bancario. Esto implica:
- Se valoran en euros en el momento de su obtención (cuando la recompensa se recibe en tu wallet o cuenta del exchange), independientemente de si posteriormente subes o baja el precio de esa criptomoneda.
- Se integran en la base del ahorro del IRPF, tributando según la misma escala progresiva que otros rendimientos del capital (19%-30%).
- No se aplica retención a cuenta en la mayoría de los casos, ya que suelen provenir de exchanges o protocolos sin obligación de retener en origen, lo que significa que el contribuyente debe declarar y calcular esta tributación de forma directa.
El doble hecho imponible del staking: obtención y venta posterior
Este es el punto que genera más confusión. El staking implica, en realidad, dos momentos fiscales distintos:
Momento 1: obtención de la recompensa
Cuando recibes la recompensa de staking, debes valorarla en euros en ese momento concreto y declararla como rendimiento del capital mobiliario, aunque no hayas vendido nada todavía.
Momento 2: venta posterior de esas criptomonedas
Si más adelante vendes (o intercambias) las criptomonedas que obtuviste por staking, se genera además una ganancia o pérdida patrimonial adicional, calculada como la diferencia entre el valor de venta y el valor que ya tributó en el momento de la obtención (que pasa a ser tu valor de adquisición a efectos de este segundo cálculo).
Ejemplo práctico
Supongamos que recibes una recompensa de staking de 0,1 ETH cuando Ethereum cotiza a 3.000 € (valor de la recompensa: 300 €):
- Momento 1: declaras 300 € como rendimiento del capital mobiliario, tributando según la escala del ahorro.
- Momento 2: si más adelante vendes ese 0,1 ETH cuando cotiza a 3.500 € (350 €), generas una ganancia patrimonial adicional de 50 € (350 € − 300 €), que tributa igualmente en la base del ahorro, pero como ganancia patrimonial, no como rendimiento del capital mobiliario.
¿Es lo mismo el staking que el «lending» o préstamo de criptomonedas?
Fiscalmente, el tratamiento es similar: los intereses obtenidos por prestar tus criptomonedas a través de plataformas de lending también suelen calificarse como rendimientos del capital mobiliario, valorados en euros en el momento de su percepción, con el mismo mecanismo de doble tributación (obtención + venta posterior) que hemos descrito para el staking.
Dificultades prácticas: llevar un registro detallado
Uno de los mayores retos del staking a efectos fiscales es la necesidad de registrar cada recompensa individualmente, con su fecha y valor en euros en ese momento concreto, especialmente si el staking genera recompensas de forma frecuente (diaria o semanal, según el protocolo). Esto puede generar un volumen considerable de «microoperaciones» a efectos fiscales, por lo que muchos inversores recurren a herramientas especializadas de cálculo de impuestos cripto para automatizar este seguimiento.
Preguntas frecuentes
¿El staking tributa igual que vender criptomonedas?
No. Las recompensas de staking tributan como rendimiento del capital mobiliario en el momento de su obtención, mientras que la venta posterior de esas criptomonedas genera una ganancia o pérdida patrimonial adicional y separada.
¿Tengo que declarar el staking si no he vendido las recompensas?
Sí. El rendimiento del capital mobiliario se genera en el momento de obtener la recompensa, independientemente de que después la vendas o la mantengas.
¿Qué pasa si el valor de la criptomoneda baja después de recibir la recompensa de staking?
Tributarás igualmente por el valor que tenía en el momento de la obtención; si posteriormente la vendes por menos, generarás una pérdida patrimonial en ese segundo hecho imponible, que podrás compensar con otras ganancias.
Conclusión
El staking de criptomonedas implica un mecanismo fiscal de doble tributación que conviene entender bien: primero como rendimiento del capital mobiliario en el momento de obtener la recompensa, y después como ganancia o pérdida patrimonial cuando finalmente se venda esa criptomoneda. Llevar un registro detallado de cada recompensa, con su fecha y valor en euros, es imprescindible para declarar correctamente y evitar errores en la campaña de la Renta.
Próximamente en esta serie: si hay que pagar impuestos por el simple hecho de tener criptomonedas sin venderlas.